martes, junio 27, 2006

Moderno caso de plagio

david chávez


En un lugar de La Mancha, de cuyo nombre no puede acordarse, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor. Caballero andante, cansado de sus aventuras, decide escribir una novela. La titula "El ingenioso novelista Miguel de Cervantes Saavedra".

Muere de causas naturales días después de terminar la primera parte. Su ama de llaves, que pasaba de los cuarenta, su sobrina que no llegaba a los veinte y su mozo, Sancho Panza, que ensillaba a su caballo, deciden terminarla. La envían a una editorial muy famosa. La novela es acogida con éxito y se vende bien.

El autor dejó en su herencia los derechos del texto a su sobrina. Salen de la pobreza. Como suele suceder en este tipo de casos, no tardan en aparecer los problemas: un autor desconocido llamado Pierre Menard los demanda por plagio, pero otro escritor argentino gana el juicio, los derechos de autoría y obtiene el Premio Nobel por la obra que escribió sobre el proceso legal que Menard entabló contra los herederos del fallecido caballero andante.

jueves, junio 15, 2006

Leído desde el camión...

david chávez

"Subtítulos en ingles, si los quiere en inglés le cuestan más caros, por el acento".

miércoles, junio 14, 2006

El pigmeo mayor: sobre el líder y La rebelión de los pingüinos

David Chávez

Meridiano, de Mérida quiero decir, regresa Agustín Monsreal a Colima. Hace unos años, cuando se presentó A la salud del cuento, el libro–entrevista que el grupo Voz de tinta realizó, hablaba de la amistad que Monsreal sostiene con el cuento. Ahora lo confirmo. De tan íntimos que son resultó Los hermanos menores de los pigmeos o Alacena de triquiñuelas y frioleras o La rebelión de los pingüinos.

Y es que esta “Obra Compuesta por el Maestro del Arte Noble de Escribir y Contar D. Agustín Monsreal E Interián Oliver y Boldo” es tan familiar como todo lo que nos acontece cada día. Porque esa convivencia del autor y lo escrito se deja ver en sus cuentos; vaya, tan familiar es que hasta Dios es una constante en sus pingüinos, en sus triquiñuelas narrativas, en la friolera que es este libro, en la vida independiente de los pigmeos, las minificciones, microcuentos, ultracortahistorias.

Don Agustín comenzó a publicar rondando los treinta años. Según los estudios neuropsicologistas de Gustav Besetzung y Segio Adelfo Alcalá Hera citados en este libro por el autor, la edad productiva de Monsreal puede ser clasificada en el segundo grupo de los cuatro en que los autores comienzan a escribir. A esa edad recibió el impulso creador el noble literato y vayan ustedes a leer de dónde y cómo fue.

No sé en qué lugar conoció a estos pingüinos letrosos que hoy presentamos. Hace años que no hablo con él. Ignoro también de dónde sacó la friolera de cuentos, aunque sospecho que las noches de desvelo y café, o sus charlas de cuates con Dios e incluso algún posible viaje al Congo pudieran ser la clave para descubrirlo.
Por eso hay que estar atentos.

En sus páginas introductorias el Maestro del Arte Noble de Escribir y Contar revela su verdadera identidad literaria. Y como si fuera cosa vana, regalo para escribidores mortales, deja como por olvido intencionado la información que por años uno anda buscando para resolverle la vida al personaje del texto propio, esa que se pretende encontrar para lograr el cuento perfecto, bien hecho, bien escrito, que arranca la reflexión, que enreda al lector y lo mete a los burdeles que las sirenas abrieron en tierra firme, a las tantas y tantas imágenes e historias –quizá de los pigmeos, probablemente suyas- que nos presenta.

Desde la página 15 hasta la 253 o mal llamada Anís del Mono o titulada Epílogo de la iniciación conocí a los pigmeos de una forma que nunca había imaginado: a cachitos, por partes, uno a uno; por medio de cartas dirigidas a endomingadas, Auroritas Boreales, Viudas Negras, Soberanas mías (o suyas), Niñas de mis ojos (o de los suyos), Caperucitas rojas, Apagafuegos, Maldemialmas, Perfectacasadas, reproches ocultos a Dios, los piques con los clásicos griegos por demostrarles, a varios miles de años, la neta del planeta y de la historia y en sus historias…

La rebelión de los pingüinos parece que fue formulada para equilibrar porcentajes lectores y editoriales, nos trae definiciones de la vida, acercamientos celestiales, historias de la urde, Rodillas sucias, meditaciones de amores, relaciones y monólogos consigo mismo y con otras personas, testimonios de crímenes ficticios y literales, y los cuentos que, después de leídos, uno quisiera escribir.
Ahí están Cabecita blanca, Predicción a mansalva, A la sombra de una doncellez en flor, las Vidas paralelas, el Burlador burlado, un Rubor amoroso y las guarriexquisitas Lástima que no sea una puta y Recetas de la casa, sobre todo la uno y Uyuyuy I y II para ejemplificar las dulciagrias convenciones sociales.

Religiosamente, los monterrosianos temas están en esta Alacena de triquiñuelas y frioleras: el amor, la muerte y las moscas, como aparecen también las ganas de reinventar a Dios en La mala semilla, ese dios pigmeo que no se encuentra en el cielo porque entonces no podría ver lo que sus criaturas hacen en la Tierra.

Les digo que hay que estar atentos: que no los sorprenda como a mi Añoranza de mamá, en la página 160: todo se cimbra, todo pierde piso y el corazón se transforma en cebolla: pocamadrísimo cuento que se cuela hasta el meritito corazón del lector.
Yo sigo advirtiéndoles. No se fíen de estos pigmeos y menos del autor. Tan seguro de sí, con esos años que da la experiencia, nos revela las dudas que pondrían en jaque a Benedicto XVI e incluso al espíritu de Juan Pablo II que ronda por el Vaticano con las preguntas y reflexiones Del cuaderno de Pepetino o los cachonderísimos Encuentros con Eva. Aunque ahora que lo pienso, no debería advertirles. De la página 15 a la 51 tendrán ustedes sus instrucciones y advertencias y todo eso que necesitan. Hasta les van a dar un intermedio para que puedan hacerse de la vista breve…

Ya mejor no los aburro ni le hago tanto al cuento y los dejo para que lean. Ahí les va mi despedida, la que promete el pronto regreso, como en Los hermanos menores de los pigmeos, donde al autor, de tanto y tanto despedirse, se le nota que ni ganas tiene de irse, pero no se fíen, no le crean: va por víveres, orita regresa, no se tarda de verdad, quédense otro rato sigan leyendo están en confianza.

miércoles, junio 07, 2006

Irrealicidio

david Chávez

- "Creía él, señor juez, que con quitarle el acento a sandía no encontraría las semillas adentro. ¿Qué iba yo a hacer con ese imbécil, advertirle?, ¿qué no dijo el abogado defensor que el muertito antes de partir de este mundo se decía licenciado?, ¿cómo fue que terminó la carrera? Tomó el texto, el muy idiota, y se lo comió, tanta hambre tenía el desgraciado. Así fue como perdió la vida. Yo, como verá, nada tuve que ver con esa muerte tan horrible, tan angustiante, tan asfixiante con papel bond".

Apócrifo

david Chávez

Augusto Monterroso, de quien poco se sabe sobre los borradores de sus textos, muchos críticos indican que hay una versión anterior al cuento La oveja negra, el cual antes de ser corregido decía: "cansados los borregos de ejercitarse en el difícil y engorroso arte de la escultura, luego de muchos monumentos a gobernadores, ovejas negras y demás personajes, decidieron probar suerte en el mundo de la televisión, actuando en telenovelas".

Lo que cuentan en el puerto

david chávez

En un pueblo porteño, de cuyo nombre no quiero acordarme, se pescaba sólo pez vela. Los habitantes decidieron entonces hacer un momunento al pez, para que los visitantes tuvieran claro lo que ahí se consumía. Develada la obra, los porteños quedaron insatisfechos, la veían fea. Entonces, herida en su orgullo, una noche la escultura se arrojó al mar. Todavía hay ancianos que cuentan que por el fondo del mar, cerca de la costa, nada el pez vela metálico, en cuya cola se lee el nombre del escultor mexicano: Sebastián.

jueves, mayo 25, 2006

Subiruta

david Chávez



De trufil desdemoniado, cancelberto manipulador, olisqueo la petite flor de maniagua. Tan cercano lejosleo, mirascluyo, improviso. Chamanuense, agitador, el caldo gordo de las orejas frías, de las horas mansamansa, destruye el chihuahueño can del loto florito.

Impermeable de las letras malas, carromato, tumbaflor del gentilicio, un dianoche lo escondí cabizbajo en bisbiseo. Era mi mejor amigo ladrador. Menjurge matildo maldito barato. Cara fue la huída del terreno de lo real. Pura ficción, pura letra, puro mundo-mundoo-mundó.

Amalgama subitante, sublimácea. Termina el fin, termina lo que comienzo en carraspeo sigilento.

(ejercicio de escritura automática propuesto por Alberto Chimal en http://www.lashistorias.com.mx/blog/?p=87)

martes, mayo 23, 2006

definición de definición

definición.
(Del lat. definitĭo, -ōnis).
1. f. Acción y efecto de definir.
2. f. Proposición que expone con claridad y exactitud los caracteres genéricos y diferenciales de algo material o inmaterial.
3. f. Decisión o determinación de una duda, pleito o contienda, por autoridad legítima. Las definiciones del Concilio, del Papa.
4. f. Declaración de cada uno de los vocablos, locuciones y frases que contiene un diccionario.
5. f. Nitidez con que se perciben los detalles de una imagen observada mediante instrumentos ópticos, o bien de la formada sobre una película fotográfica o pantalla de televisión.
6. f. pl. En las órdenes militares, excepto la de Santiago, conjunto de estatutos y ordenanzas que sirven para su gobierno.


Real Academia Española © Todos los derechos reservados

lunes, mayo 22, 2006

definición de Luís

david Chávez

Luís (Am. Mex. Us. y cost./Sust. Sing. Masc.).- Diferénciese del sustantivo nominal Luis. "Amexicanacastellanamiento" de Louise.

voyeur I

David Chávez

Cansado de insistir hasta el hastío ha siertaz personas en comó laz palavras deven eztar hescritaz y lo muy kábron que ce ha buelto, hintentar desifrar su sijnificado; oh lo qué con heyas ce quiere desir: (casi siempre lo logro pero ya se ha vuelto un problema para mis muñecas, mis dedos y mis ojos), un día decidí seguir a varios amigos que padecen ese extraño mal ortográfico.


Sí, estoy sorprendido. En la última ventana por donde miré una chica guardaba las recomendaciones, sacaba de su cerebro lo relativo a bien escribir y lo colocaba debajo del colchón donde duerme todas las noches, donde fornica los fines de semana, en el que hay bacterias, que se pudre cachito a cachito por los fluidos vaginales que entran en contacto con varios gérmenes, a donde se va su orina cuando tiene pesadillas y chilla y las lágrimas se acumulan... ahí, debajo de ese mullido colchón, junto con sus targetas, ce dezcompone la hortógrafia asta qué lla no hes nada.



Ahí debajo también reposan mis instintos criminales. Ahí es donde se acaba la amistad y comienza el odio...

martes, mayo 09, 2006

Definición diezdemayera

david chávez

Madre. Insulto grave en México. Carencia sustancial de miles de millones de habitantes de este país de América Central, o del cachito de Norteamérica que somos. Combinada con chingada, tónico efectivo para matizar situaciones de alto riesgo o sustancial y encabronadamente sádicas. Infalible pretexto para ponerse hasta la reverenda ídem festejando la ídem que todos tenemos en nuestras casas lavándonos nuestras ropitas, haciendo la comidita y limpiando la casita.

Sust. fem. sing. en dim.- Dícese de las muchachas guapas que pasan por la calle, frente a alguna alguna obra en construcción. Verb. grat.: "¡Adiós, mamacita!"

domingo, mayo 07, 2006

Definición

david chávez

Ortografía: Dícese de la chingadera a la que uno sólo le preocupa cuando llena su pinche currículum vitae (con el fin de aser crer al futuro gefe que huno es bien chingón y bien profecional).

De oídas...

david chávez

-A ver muchachas, les presento a la Ortografía. "¡Oh, es un placer, nos han hablado mucho de usted!", contestaron hipócritamente...

jueves, mayo 04, 2006

Llamada

david chávez

"¿Locatel?, ¿Sí?, ¿Que se le perdieron sus acentos? Sí, si los vemos le avisaremos que usted los anda buscando..."

jueves, abril 27, 2006

Celos y certidumbres

david chávez

I CELOS

Ahí está otra vez, acostada en la cama, con la mirada fija en el techo, deteniéndolo, pensativa. ¿Qué chingados hace, en qué carajos piensa, qué la tiene en las nubes? Otra vez a hacerle la misma pregunta de hace unos días:
--¿De nuevo haciendo castillos en el aire, querida?
--Fortalezas, mi amor, fortalezas... y con su príncipe azul adentro.
“Así que fortalezas”, pienso. “Así que principitos de colores”... hoy tengo otra respuesta adecuada para este tipo de situaciones: echaré a volar mi imaginación, como hace ella: le demostraré que además de matar seres mitológicos y héroes de leyendas también sé aniquilar ilusiones femeninas.


II … Y CERTIDUMBRES


De entre las cartas que ella puso sobre la mesa estaba esta, escrita con primorosa letra de niña educada en colegio de monjas: “El jueves destruiste mis sueños, el viernes mataste a los más valerosos de mis héroes; en un descuido, este sábado penetraste a los castillos que con ilusión construí en el aire y el domingo pasaste por encima de las amuralladas fortalezas en donde se resguardaba de tus celos mitológicos mi príncipe azul. No puedo más, siento que me asfixias. Decidí seguir con tu juego, así que lo confieso: te engaño con el pensamiento. No nos busques, no regresaremos. Para cuando leas esto él y yo podríamos estar... no sé: algo me dice que el País de las Maravillas es taaan extenso…”.

martes, abril 25, 2006

Homenaje póstumo para un jalisciense (Arreola)

david chávez

- “Era fuerte como un roble, sí, pero su inteligencia le venía de la hidrocefalia, que le irrigaba la corteza cerebral, lo cual hacía tan fértil su imaginación. El cerebro hecho agua no fue la causa de su muerte, sino la tala inmoderada que hizo de sus ideas al escribirlas y escribir cuentos fantásticos; ser tan prolífico en la literatura le erosionó la vida. Eso y jugar ajedrez”, dijo el médico que leyó el parte forense a la prensa.

El guardaagujas sólo atinó a decir: “descanse en paz”.

sábado, abril 22, 2006

La otra cara de una (o varias) moneda (s)

david chávez

Veo las noticias. Varios investigadores descubrieron un pergamino en el cual aquel que me traicionó –la gente dice que fue un denario- y me entregó a las otras monedas relata la verdadera historia: que no fue un traidor sino un héroe y que fui yo quien le pidió que actuara así.

La verdad es otra. Hace años, algunas monedas de distintas nacionalidades discutían sobre una ley antigua de un profeta. Estaban todas en el cestito de las limosnas, su templo. Una de ellas, la de mayor denominación, de color verde su túnica, se levantó entonces para expresar a las otras que debían ir con el César. Allá les darían, tras el éxodo de sus padres para llegar a la tierra prometida, los privilegios y beneficios que ahora les estaban negados, y acabarían –aseguraba- las vejaciones de las cuales eran objeto.

En el clímax de la discusión yo entré al templo. Venía de la mano de una viuda. Me llamaban óbolo. Al ver a las otras les dije que no debían seguir las leyes dictadas por el profeta, que él tenía otra visión de las cosas. Tenía mi cara marcada. Había sufrido bastante. Les dije: "Oísteis que fue dicho: ojo por ojo y diente por diente. Pero yo os digo: no resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra”.

La propuesta no fue bien recibida. Las demás pensaron que yo era un falso profeta y me siguieron el rastro y terminaron marcando con una cruz mi cara y cuerpo para luego desperdigar por el mundo a mis apóstoles. Se dice que varias monedas y billetes me vieron tiempo después, antes de que ascendiera al reino del comercio y el trueque fuera la piedra sobre la cual edifiqué esa historia. Lo que digan los demás me tiene sin cuidado. Que los perdone el creador porque no saben lo que hacen.

Origen monetario

david chávez

El profesor de economía, Carlo Debroxi, explicó el origen de nuestro sistema monetario citando las últimas palabras de su padre, Marl Debroxi, antes de ser asesinado a manos de un miembro de alguna secta fundamentalista cristiana: “Después que el dólar cayó, después que el euro fue la moneda mundial, que la población latina y los proletarios del mundo, uníos, tomaron el control del mercado en el planeta tierra; luego de lograr ese parchesote en la capa de ozono, de clonar con los cromosomas que quedaban y volver a la vida a las especies extinguidas; cuando por fin se logró superar el capitalismo, mesianismo, comunismo, industrialismo y otros ismos por el estilo, aceptemos, en este foro mundial de economía, buen gobierno, fraternidad, disciplina y apoyo, que el sudor el es futuro de nuestros pueblos: no lo desperdiciemos, midamos el valor de nuestro trabajo con ese producto tan valioso para nuestra civilización y que adquirimos con este líquido fruto del agua que bebemos. Compañeros, este pan que hoy os comparto es el esfuerzo de mucha gente. Haced esto en cada foro que tengan”.
-”En ese instante sonaron los tres balazos”, dijo, y ya no pudo continuar con la clase.

trueque

david chávez

Éramos tan pobres, que sólo nos quedaba una imagen tan gastada que ni habichuelas mágicas me dieron ayer en el mercado. “¿Qué harás con ella?”, me preguntó mi madre por la mañana mientras salía yo con la imagen en el bolsillo derecho y mascando un mendrugo de pan. Alcé los hombros y salí a la calle, siguiendo el mismo rumbo que el día anterior. Ahora que regreso a casa me pregunto qué dirá mi madre cuando le diga que cambié la imagen gastada por estas letras, con las que hice este cuento…

sábado, abril 15, 2006

Confesión anónima

david chávez

Tenía un texto. Bueno, parecía serlo. Entonces vi la fotografía que Chimal puso en su blog. Sí, tenía la historia completa, lo juro, lo juro por Dios, lo juro que participaría y ganaría con ese texto. Era mejor que el que me hizo sonreír toda la noche entera, escrito por un tal Tiranicida. Era mucho mejor que el que hacía unas semanas había dejado en forma de post, perdido en la web mundial, y que había escrito también para otro concurso anterior de argumentaciones, pero ese no es el caso, esa no es la historia.

Tenía, repito, un texto excelente. Confieso que era un cuento. Pero no sé qué fue lo que ocurió, lo juro, lo juro por Dios que no lo sé. Algo tuvo que ver la pregunta de Peggy Bonilla, usuaria del blog que está en www.lashistorias.com.mx: “Una pregunta Alberto.Parece no ser tan estricto el concurso, pero si tiene que ser sinopsis o resumen o no? o la historia completa?” e incluso sospecho que la respuesta de Adan Balcazar, usuario de la misma dirección electrónica, determinó la suerte de mi cuento: “Peggy Bonilla: Amiga yo ante la duda, opte por el relato corto. Saludos”

Y heme aquí, con la hoja en la que imprimí mi cuento mojada, las letras escurriendo, como el deshielo que seguramente hay en la foto que exhibe la mujer dentro de la foto…