"La cosa es que todo es relativo, incluso el hecho de que yo piense en que me parece contradictorio que si yo fuera capaz de desplazarme a la velocidad de la luz para alguien que me viera yo no estaría avanzando. quizá alguna gente perezosa ha descubierto esto y permanecen estáticos, moviéndose gradual y lenta muy lentamente de modo que parezca que se encuentran sumamente activos, que su velocidad de accionar es supersónica".
-El Colmonauta, Carl Debroxi p. 14
viernes, agosto 29, 2014
viernes, agosto 22, 2014
estétricas/os prosmodernistas/os
david chávez
en el principio/a fue el verbo/a. y entonces surgieron los/as lectores/as. y luego los/as géneros/as. luego todo/a fue predicado/a. no había nada sustantivo/a. terminamos por dividirnos/as. p o r f r a g m e n t a r n o s . d e s p e r d i g a r n o s . . . / / / y a l f i na l t o d o s e f u e a l c a r a j o / a
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. . poing.
en el principio/a fue el verbo/a. y entonces surgieron los/as lectores/as. y luego los/as géneros/as. luego todo/a fue predicado/a. no había nada sustantivo/a. terminamos por dividirnos/as. p o r f r a g m e n t a r n o s . d e s p e r d i g a r n o s . . . / / / y a l f i na l t o d o s e f u e a l c a r a j o / a
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martes, agosto 19, 2014
la crisis de los paradigmas, la era de la simulación y la etapa de la crisis de la crisis
david chávez
"No estoy muy seguro de si a la crisis de los paradigmas le sigue la era de la simulación o si ya ambas son una sola y presente realidad. Y uno podría pensar que esto no es complicado, pero basta ver a las personas, charlar con ellas, preguntarles qué esperan de la vida, en la vida, en vida, y no tienen una pinche idea: dudan. Al menos buscan a dar a conocer que dudan sobre lo que quieren porque saben que sus deseos son mezquinos, egoístas. Y está bien. Pero a la vez está mal. Eso sí, tienen muy seguro lo que se refiere a la muerte, a la de cada uno de ellos atañe. Espero que estemos muy muy muy lejos de la era de la crisis de la crisis".
-El Colmonauta, Carl Debroxi, p. 88
martes, agosto 12, 2014
La nota roja de Creta
david chávez
El sol estaba en pleno cenit cuando Ícaro “N” conducía un automóvil deportivo marca Dédalus por las estrechas calles del laberinto. Por la velocidad a la que circulaba quienes lo vieron pasar dijeron que “iba volando”. Sin embargo, en una curva cerrada, el joven estudiante de arquitectura impactó de lleno contra una manada de minotauros, matando a uno de ellos. Testigos de los hechos dieron parte a los servicios de emergencia, quienes arribaron al lugar para atender al conductor hasta el hospital más cercano, pero debido a las lesiones sufridas en el encontronazo murió durante el…
causa-efecto
david chávez
la niña mimada del ciber en donde estoy todo lo que ve desea, hasta el aire del ventilador que me refresca. "tengo calor, tengo calor", le insiste a su madre, que viene a sacarla de entre el ventilador y yo y a disculparse mientras disimula su vergüenza con una sonrisa. algunos cabellos de la niños coquetean peligrosamente con el mecanismo del ventilador: sería una verdadera pena, una molestia tan grande, de proporciones, escuchar gritar, chillar, llorar a la morrita cuando el aparato le atrape el pelo y tire de él hasta arrancarle un mechón... a eso le llamo yo causa-efecto. en fin.
la niña mimada del ciber en donde estoy todo lo que ve desea, hasta el aire del ventilador que me refresca. "tengo calor, tengo calor", le insiste a su madre, que viene a sacarla de entre el ventilador y yo y a disculparse mientras disimula su vergüenza con una sonrisa. algunos cabellos de la niños coquetean peligrosamente con el mecanismo del ventilador: sería una verdadera pena, una molestia tan grande, de proporciones, escuchar gritar, chillar, llorar a la morrita cuando el aparato le atrape el pelo y tire de él hasta arrancarle un mechón... a eso le llamo yo causa-efecto. en fin.
lunes, agosto 04, 2014
el.óbolo.de.la.viuda.lucas.21,1-4.david_chavez.wiki
En aquel tiempo, don Jesús el sacristán nos llevó al templo para que observáramos cierto acontecimiento, sobre todo durante la misa, en días de quincena. Y fuimos. Pudimos ver con asombro cómo, al paso de la señora con la canasta donde se recogen las limosnas, un par de pequeñas monedas golpeadas, llenas de herrumbre y óxido, sin lustre, rayadas y añejadas por el paso del tiempo, caminaba por uno de los pasillos del templo y tras de ellas un hombre y una mujer adinerados, a ojos vistas acaudalados, opulentos; eran tratados a manera de prisioneros, amarradas las manos con hilo fino de seda, y fueron dados como limosna a la mujer de la canasta, quien sonrió y agradeció la nobleza del par de óbolos.
Luego, don Jesús dijo que los centavos habían dado más en limosna que todos. “La mayoría dio como donativo las monedas que les sobraban, pero los óbolos trajeron a sus ricos, dando así de lo que necesitaba, es decir, todo cuanto tenían para vivir”. Luego guardó silencio y comenzó a sacar panes muy bien condimentados, crujientes como el bolillo, y una variedad cara de salmón.
“Tomen y coman”, nos dijo.
Y cuando vio a Rubén atragantándose nos dio unas botellitas de agua Chateldon que, mientras comíamos, fueron adquiriendo un color rojizo y que, tras beberla para pasarnos el bocado, Lucas describió como “salsa catsup de altísima calidad con sabor a vino”.
miércoles, julio 09, 2014
Hola, Chiloé...
David Chávez
¿Se acordará de mi el suelo de Chiloé, su agua, las tejuelas que acaricié? ¿Se acordara de mí su lluvia, su canal, su frío, sus islas? Dalcahue, ¿me recuerdas? Achao, que me lloviste e hiciste prometer. ¿Dalcahue, me recuerdas? Estoy bien. Mis pies te extrañan pese a que gozan con este verano colimote. Dile al canal que de repente mi memoria se fragiliza como tus palafitos, y que en ocasiones se me hiela el corazón como a tus pastos. Dalcahue: hoy llegó el temporal que lloviste y no he podido desprenderme del sabor del milcao. ¿Cuándo vendrás a visitarnos, Dalcahue? Hagamos una minga. Mis recuerdos son como un curanto, todo mezclado, hirviendo.
Dalcahue, ¿sigues lloviendo?
domingo, noviembre 17, 2013
Carencias
david chávez
eran tan pobres tan pobres tan pobres tan pobres de
intelecto que ni para acentos tenían. mucho menos para ortografía o mayúsculas. ya antes de
morir de hambre se habían comido algunas letras, una que otra coma, puntos suspens
lunes, octubre 14, 2013
de quemar las naves a la usanza moderna: marl debroxi
david chávez
-El colmonauta, Marl Debroxi. página 192
de las nuevas construcciones, de los nuevos habitantes: marl debroxi
david chávez
"nuevos países necesitan nuevos habitantes con nuevas formas de pensar. Habitar el pasado es, técnicamente, vivir bajo el riesgo del colapso de las estructuras. Dicho de otro modo: construir una nueva casa y meter en ella muebles viejos supondrá siempre una constante exposición a los bichos o virus que los habitan y que, a la larga, terminarán por enfermarnos. Por eso lo nuevo va de la mano con lo nuevo. Por eso lo viejo resalta tanto cuando es puesto en perspectiva con lo nuevo. Por eso la terquedad termina por enfermarnos".
-El colmonauta, Marl Debroxi. página 78
domingo, septiembre 22, 2013
del amor y la amistad: marl debroxi
david chávez
"hay conceptos que están sobrevalorados, como el del amor, y otros que la gente ha ensuciado y utilizando mal, devaluando, por ejemplo, el concepto de amistad que permanece disponible e impoluto para nosotros al menos en un diccionario. en el de la rae online si ustedes quieren. por eso antes de hablar siquiera, de proponer, ofrecer o interesarme por una amistad, reviso el diccionario (como tú deberías hacerlo) y actúo luego en consecuencia por eso mismo, por mi afán paranoico y perfeccionista de ser consecuente. tener por cierto un significado vivido y atarlo a un significante que pretendo re-crear me sirve en la ficción, pero no en la vida real, por mucho que lo anhele, porque sé que es un error".
"la gente cree que el amor es uno solo, que la amistad es única, que el sexo engloba todo lo anterior. pero la vida no es unívoca. ni el amor, ni la amistad y mucho menos el sexo o la familia".
"(...) considero que si la gente consultara más el diccionario antes de decidir cualquier cosa, no habría tantos malos entendidos, ni quejas o equívocos. detesto equivocarme cuando he tenido antes la posibilidad de no fallar, y peor si pude evitar el hierro con tan solo leer.
"(...) bendita sea la polisemia que mantiene a este mundo vivo".
"hay conceptos que están sobrevalorados, como el del amor, y otros que la gente ha ensuciado y utilizando mal, devaluando, por ejemplo, el concepto de amistad que permanece disponible e impoluto para nosotros al menos en un diccionario. en el de la rae online si ustedes quieren. por eso antes de hablar siquiera, de proponer, ofrecer o interesarme por una amistad, reviso el diccionario (como tú deberías hacerlo) y actúo luego en consecuencia por eso mismo, por mi afán paranoico y perfeccionista de ser consecuente. tener por cierto un significado vivido y atarlo a un significante que pretendo re-crear me sirve en la ficción, pero no en la vida real, por mucho que lo anhele, porque sé que es un error".
"la gente cree que el amor es uno solo, que la amistad es única, que el sexo engloba todo lo anterior. pero la vida no es unívoca. ni el amor, ni la amistad y mucho menos el sexo o la familia".
"(...) considero que si la gente consultara más el diccionario antes de decidir cualquier cosa, no habría tantos malos entendidos, ni quejas o equívocos. detesto equivocarme cuando he tenido antes la posibilidad de no fallar, y peor si pude evitar el hierro con tan solo leer.
"(...) bendita sea la polisemia que mantiene a este mundo vivo".
-el colmonauta, marl debroxi pág. 46
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domingo, septiembre 01, 2013
El colmonauta (fragmento)
david chávez
yo soy tan poderoso que cierro los ojos y el mundo desaparece ante mi presencia. los abro, y todo se crea de repente, cada cosa, molecularmente, ocupa su lugar para volver a ser, el que tenía antes que yo cerrara los ojos. en cambio, tengo ese extraño poder de cerrar los ojos y no desaparecer: ni mi efigie, ni mi rostro, ni mis manos ni cierto recuerdo en mis labios se borran porque ocupan -paradójicamente y de forma sorprendente- el mismo lugar y el mismo espacio al mismo tiempo en mi mente, donde habito y no; tan poderosa ella que me hace estar ubicuamente tanto en estas letras y en el aire que respiro, que se funde acidodesoxirribonucleicamente con el resto del mundo y lo crea. así de poderoso he llegado a ser...
yo soy tan poderoso que cierro los ojos y el mundo desaparece ante mi presencia. los abro, y todo se crea de repente, cada cosa, molecularmente, ocupa su lugar para volver a ser, el que tenía antes que yo cerrara los ojos. en cambio, tengo ese extraño poder de cerrar los ojos y no desaparecer: ni mi efigie, ni mi rostro, ni mis manos ni cierto recuerdo en mis labios se borran porque ocupan -paradójicamente y de forma sorprendente- el mismo lugar y el mismo espacio al mismo tiempo en mi mente, donde habito y no; tan poderosa ella que me hace estar ubicuamente tanto en estas letras y en el aire que respiro, que se funde acidodesoxirribonucleicamente con el resto del mundo y lo crea. así de poderoso he llegado a ser...
david, ella and louis
david chávez
tenía tiempo sin escuchar a ella y louis. los escucho en este momento. pero los visito al menos tres, cinco veces al año. y es que cada vez que los escucho pinche mundo se enreda de una manera muy cabrona. se complica. se jazzea. se asincopa. pero suena bien y cada nota re-construye otro mundo, un mundo asincopado, sencillo, solfeado, sin nudos. y suena bien. muy bien. después de todo es mi mundo, donde ella canta y louis la acompaña. y mi mundo suena bien. seguramente soy yo el asincopado, el que se enreda, se jazzea. se complica, se mundea. pero suena bien. mi mundo suena bien.
lunes, julio 08, 2013
-placeres penquistas
david chávez
una chela de litro barata y con descuento después de un largo debate o una disertación en clase de doctorado en la u de conce un lunes por la tarde-noche en pleno invierno, con temporal afuera, al seco... y tomar justo la última micro en una escampada de lluvia luego de botar el cigarro tras el último jalón. y la micro va sola.
sábado, julio 06, 2013
vacaciones en la escuela
david chávez
piensen, por un momento, lo que hubiera pasado si nunca hubiéramos tenido vacaciones escolares de más de 30 días. piensen cuánto pinche condicionamiento nos hubiéramos ahorrado. cuánta exposición a la televisión nos hubiéramos evitado. cuántos libros hubiéramos leído, cuántas matemáticas hubiéramos entendido, cuán buena ortografía y retórica tendríamos... pero el "hubiera" no existe. CUÁN MENOS GÜEVONES SERÍAMOS, CUÁN MENOS DEPENDIENTES, CUÁN MENOS CONFORMISTAS, CUÁN MENOS CRÉDULOS, CUÁN MENOS MIEDOSOS.
jueves, junio 13, 2013
demasiado tarde.
david chávez
antes de la lluvia, mucho mucho antes, llegó a hurtadillas hasta mi oficina el olor del sándwich del más pequeño de los dos hermanos a los que les hacíamos bullying para quitarles el lonche, esos sándwiches que compartíamos los mayores, durante el curso de verano de inglés, mecanografía, cómputo y manualidades, como el reparto de un botín.
llegó a las 9:57 am, tardíamente: el último sándwich que le quitamos a manolo -el más chico, el empoderado, el que nos hizo frente porque el mayor jamás volvimos a verlo, tan cobarde- lo devoramos a las 11:48 am del 7 de julio de 1995 y todavía recuerdo su aroma.
martes, mayo 28, 2013
Mi deseo burocrático es...
David Chávez
yo, con mi aborrecimiento, soy capaz de taladrarle el túnel carpiano a algún funcionario o funcionaria pública como esos que ahí van, caminando, llegando tarde, con su cara de caballo, huyendo de la lluvia, sonriendo hipócritamente, checando tarjeta, sentándose y el culo se les desparrama, cobrando, gerundiamente alimentándome la ira; ignoran que el sueño, el cansancio, el tedio de todos los días les viene de toda la mierda que pienso sobre ellos, de toda la malaondez que les deseo y que se les queda en los hombros, les tuerce el cuello, les provoca tendinitis, les va dejando ciegos, jodiéndoles el escritorio. que dios los maldiga.
lunes, mayo 06, 2013
Semáforos y banquetas
David Chávez.
Desde que retomé el andar en bicicleta, y a unos meses de
regresar a México, a Colima, procuro respetar en la medida de lo posible la
lógica con que operan las calles y avenidas de la ciudad, sobre todo cuando las
uso, ya sea como peatón o como ciclista.
Así que de la casa a la oficina serán acaso quince
semáforos, pocos más, pocos menos, en los que me detengo cuando la luz roja así
lo indica.
Y a veces recuerdo los cuestionamientos, el paraquéteregresaste,
aquí todo está del carajo, a la gente le vale madre, así se hacen las cosas: a
este país se lo está cargando la chingada. Y románticamente me da por pensar
que ante mi déficit de afectividad que se mezcla con mi complejo de mortal
superhéroe regresé para cambiar mi patria, hacer algo por los demás, qué sé yo.
La verdad es que volví por otras razones. Pero yo soy mi patria.
Y entonces, mucho antes de que el onanismo mental me invada
como a esta aliteración, veo cómo adelante, en el siguiente semáforo, el señor
de la bicicleta lecherona verde se detiene cuando la luz roja del semáforo
aparece, casi al final del paso de cebra, colocándose junto al camellón para
circular por Ignacio Sandoval.
Es el mismo señor al que rebaso entre las 8:45 y las 8:55 horas una cuadra
atrás, entre la avenida General Núñez e Ignacio Sandoval.
Sonrío. Cualquier esfuerzo de mi parte ha valido la pena.
Ahora mis detractores me dejen tranquilo.
Ahí está: ahora somos dos. Seguro me ha visto en otras ocasiones al
detenerme en ese cruce de Sevilla del Río con Ignacio Sandoval, colocarme junto
al camellón y esperar la luz roja para doblar a la izquierda y continuar al
norte por Ignacio Sandoval hacia la oficina.
Me habrá visto. Habré servido de ejemplo. Y ambos semáforos
cambian a verde. Yo avanzo, él no avanza. Espera la flecha verde. A unos metros
de llegar a donde él está el semáforo nos da el pase. Él dobla a la izquierda. Yo
lo sigo metros atrás. Sonrío, estoy contento. Estoy contento, carajo y cómo no
estarlo si ya somos dos que respetamos la luz roja, que no cruzamos
intempestivamente la avenida; que así evitamos que cualquier culero con prisa
me alitere frases como esta, preferible a que me atropelle.
Y sigue avanzando. Voy detrás suyo. Sin embargo, todo se lo
carga la chingada cuando él enfila y se sube a la banqueta, a la misma acera de
la derecha donde estuvo a punto de atropellar a una señora que salía en ese
momento a barrer la calle. Luego da vuelta hacia la derecha en la esquina y
desaparece de mi vista, como mi sonrisa minutos antes.
Al carajo.
Y románticamente me da por pensar que ante mi déficit de
afectividad que se mezcla con mi complejo de mortal superhéroe todo ha sido mi
culpa: seguramente en alguna ocasión me haya visto hacer eso.
Tal vez no ahora,
pienso, que soy mayor.
Tal vez me vio haciendo eso cuando yo era todavía un niño, y
el mundo, mi mundo, en mi patrio de juegos que soy yo y mi cabeza, no había
tantos pinches autos, ni semáforos, ni gente que me echara a perder un paseo en
bicicleta.
miércoles, marzo 27, 2013
Ciertas mujeres
David Chávez
Algunas mujeres salen con hombres más altos que ellas porque así pueden comprarse esos zapatos de tacón que vieron en la tienda.
Algunas mujeres salen con hombres más altos que ellas porque así pueden comprarse esos zapatos de tacón que vieron en la tienda.
Mis amigos
David Chávez
Hoy he visto cómo el trabajo, la ropa, los lentes, el sueldo, la rutina, los desvelos, las deudas, la salud y la enfermedad; el desempleo y los trasnoches, la pinche responsabilidad les han ido marcando la cara a mis amigos, mis amigas, dejándoselas de hombres, de mujeres, e intentan arrebatarnos la alegría, la risa, la vida. Pero nosotros, y me incluyo, nosotros las combatimos juntos, abofeteándolas con letras. En conjunto. Con ciertos abrazos, complicidades y cerveza, mezcal, ron, vodka, algo de comida hecha en casa, cigarros y nos vemos mañana. De acuerdo. Yo te llamo. Que estés bien. Hasta luego. Con la cercanía y otras formas de estar al tanto unos de otros.
Hoy he visto cómo el trabajo, la ropa, los lentes, el sueldo, la rutina, los desvelos, las deudas, la salud y la enfermedad; el desempleo y los trasnoches, la pinche responsabilidad les han ido marcando la cara a mis amigos, mis amigas, dejándoselas de hombres, de mujeres, e intentan arrebatarnos la alegría, la risa, la vida. Pero nosotros, y me incluyo, nosotros las combatimos juntos, abofeteándolas con letras. En conjunto. Con ciertos abrazos, complicidades y cerveza, mezcal, ron, vodka, algo de comida hecha en casa, cigarros y nos vemos mañana. De acuerdo. Yo te llamo. Que estés bien. Hasta luego. Con la cercanía y otras formas de estar al tanto unos de otros.
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