miércoles, enero 03, 2007

Lo que pensó un inmortal cuando al caminar y fumar vio a una pareja (h-m) de novios discutiendo en un jardín...

David Chávez



Yo poseo los momentos libres y huecos sin actividades propias que otros no tienen. Resulta fastidioso esto. Comparado con la inmortalidad, la desocupación es uno de los mayores tormentos que alguien pueda soportar. Es terrible cuando intento acercarme a alguien y charlar sobre esto. Nunca se cumple, nunca se da.

A veces llego y las personas se encuentran en su lugar, haciendo lo que deben, pueden y les gusta. En intentos por conocerlas se resisten, otras no, porque como ya dije hacen lo que deben, pueden, saben y les gusta. Las mujeres son un caso específico. De hecho existe todo un mito alrededor de ellas: frágiles, fuertes, misteriosas, complicadas, tiernas, nerviosas, desconfiadas.

Cualquiera desconfiaría de un extraño que llega y pregunta tu nombre, luego te dice el suyo y comienza una charla, o al menos lo intenta. Pero resulta que en ese momento un halo de intimidad las cubre y no puede romperse porque están pensando algo o en alguien. Están molestas o tristes o comienzan a especular acerca de ti. Es terrible eso.

3 comentarios:

El Gran Bogo dijo...

Híjole!!! Mujeres, son en sí un signo de interrogación; nunca las he entendido, por eso dejé de interntarlo.
Vale, saludos desde mugrelia y lo invito a mi morada

Beatriz Pimentel dijo...

Muy inmortal a la Borges, aunque no entendí en donde entra la discusión de los dos cuates estos jajaja. Igual me gustó.
Muchos saludos desde acá y a ver si te vemos pronto

Anónimo dijo...

Regla base...si llega Cólicos, si no llega niños.
Entiendes? Me gustó, me gustó.
Rous.